Influencers hondureños secuestran un niño y lo crían a su imagen y semejanza

Lo alimentaron durante casi cuatro años con puro sushi y smoothies, y lo vestían con pantalones puntudos y corbatín

Influencers Honduras Today
De izquierda a derecha los influencers Gustavo Vallecillo, Onice Flores, Luis Felipe Faraj y Elsa Oseguera posando junto al pequeño Lester.

San Pedro Sula.

Lester Jafeth Sabillón desapareció el 3 de noviembre de 2015, cuando contaba tan sólo con un año de edad. Sus padres, dos santabarbarenses que se encontraban en San Pedro Sula de vacaciones, le perdieron la pista en una calle muy transitada del centro de la ciudad y no habían vuelto a saber de él. El pasado 26 de mayo de este año un grupo de policías lo encontró en un showroom del Parque Central rodeado de influencers.

Según los testigos, los jóvenes lo adoptaron y lo criaron durante estos casi cuatro años, alimentándolo exclusivamente con sushi, smoothies y aperitivos que les regalaban los restaurantes de moda a cambio de menciones en redes sociales, siguiendo así los valores y las costumbres de esta tribu urbana. Y pese a que apenas sabía escribir, Lester ya contaba ya con más de 6,500 followers en Instagram cuando fue rescatado.

“El niño no se expresa con normalidad porque no ha adquirido las herramientas del lenguaje común. En cambio, sí repite frases con muchos anglicismos sobre las nuevas tendencias en moda denim, el regreso de los tirantes o sobre lo mal que combinan los tacones con los pantalones regular fit, cuenta el Subcomisionado Ramírez, responsable del rescate. “Lo encontramos en un estado deplorable: lo vestían como a un auténtico imbécil: iba con pantalones puntudos arremangados, gafas de dimensiones descomunales, camisa de leñador a cuadros y corbatín con cuarenta y tres grados centígrados a la sombra”, aseguró el agente.

La Policía pudo localizar a Lester Jafeth por la IP de la computadora desde la que actualizaba su propio blog, titulado “Lost in San Pedro fashion and trendy tendencies”, en el que hablaba de moda y últimas tendencias imitando a su grupo de padres y madres adoptivos.

“Separarlo de los influencers fue lo más difícil. Lo defendían como a uno más de la manada y toda la comunidad de followers amenazaba con blocks y reports si se lo arrebatábamos”, dijo Gutiérrez. “En el showroom dos de ellas, las tales Campanita Flores y Elsa Oseguera, nos atacaron con sus bolsos Michael Kors de cuerina, y otro de ellos, un pelón que responde al nombre de Tavo Vallecillo, incluso nos lanzó varias copas de sangría del restaurante La Marguerita. El turquito Faraj, por su parte, al menos tuvo la decencia de mostrarnos sus músculos tatuados antes de aventarnos un capuchino de Welchez Café, aseguró traumatizado el agente. “Tuvimos que lanzarles un ejemplar de la Revista Amiga para distraer su atención y poder quedarnos con el pequeñín”, añadió.

Lester, quien definió su experiencia con los influencers como “algo muy cuqui”, ya se reunió en Santa Bárbara con sus padres biológicos. Medios de todo el país se hicieron eco de las primeras palabras que el niño dijo a sus progenitores en el reencuentro: “Están ustedes divinos con ese outfit tan casual”. Los padres, muy afectados, esperan que la criatura aprenda a hablar y a comportarse con normalidad, aunque asumen que el proceso será muy lento.

El contenido que ofrece Honduras Today es 100% ficción. Por tanto, lo que se diga de los personajes, las marcas y las instituciones referidas en sus artículos no se corresponde con la realidad.